Practicado por gran parte de los jóvenes y adolescentes como método de control de natalidad, esta técnica es, sobre todo, una mala forma de anticoncepción y sobre ella rodea un grupo de mitos que han desinformado a sus usuarios. Conoce su verdad a continuación.
Usado por siglos, el coitus interruptus se remonta a tiempos bíblicos, siendo más conocido entre el siglo XVII y XVIII en Europa, esencialmente. Hoy, pese a la gran información que circula entorno al sexo, este método sigue siendo usado erróneamente como de anticoncepción, provocando un número de fallos demasiado frecuente. Asimismo, "No está de más destacar la insatisfacción sexual que produce, al disminuir el deseo, la motivación", escribe el Dr. Juan Carlos Kusnetzoff en su libro "La mujer sexualmente feliz". Allí agrega: "La mente está ocupada permanentemente en evitar la eyaculación intravaginal, y esto lleva, a la larga, a una perturbación de la función orgásmica en las mujeres y de la erección y/o eyaculación en el varón".
¿Es eficaz?
Además de los problemas que puede traer en la satisfacción y en la obtención orgásmica de la pareja, el coito interrumpido tiene un problema mayor: su eficacia. Y es que es importante saber que los hombres emiten un líquido antes de la eyaculación, cuyo objetivo es facilitar que los espermios se deslicen por la vagina con mayor facilidad en su camino al útero. "Si bien el líquido, teóricamente, carece de espermatozoides, en los jóvenes suele existir una o dos docenas de ellos, que han "escapado" al control eyaculatorio y son capaces de producir un embarazo", afirma en su publicación el Dr. Kusnetzoff.
El sexólogo Ezequiel López está de acuerdo con lo anterior y advierte: "El coito interrumpido es utilizado como método anticonceptivo "natural" y como todos los métodos incluidos en este grupo resulta muy poco eficaz. En general el mecanismo aplicado es, como el mismo término lo sugiere, interrumpir bruscamente el coito vaginal ante la inminencia de la eyaculación y evitar la misma o practicarla fuera de la vagina".
Pero, como si esto fuera poco, está comprobado que muchos varones no tienen el control suficiente de su eyaculación como para parar en el momento justo y salir de la cavidad vaginal. "Muchos eyaculan al menos parcialmente de manera intravaginal. Incluso en el caso de los más experimentados o con control óptimo es posible que los fluidos preeyaculatorios (que no se pueden anticipar a partir de determinadas sensaciones o señales como ocurre con la eyaculación) arrastren espermatozoides presentes en la uretra. Si bien la cantidad es inferior a la presente en una eyaculación, puede ser suficiente para fecundar a un óvulo".
Un método mata pasiones
Como si lo anterior fuera poco, el coito interrumpido es lejos uno de los métodos más mata pasiones que se pueda utilizar en la pareja."Los médicos y especialistas en sexualidad desaconsejamos absolutamente el coito interrumpido, en primer lugar por su ineficacia, pero además porque muchas parejas al estar pendientes de evitar la eyaculación en la vagina tienen dificultades para relajarse, conectarse con las sensaciones placenteras y reportan entonces una menor satisfacción sexual".
Ahora bien, si se desea aumentar las posibilidades de no concebir un hijo tras una relación sexual, se recomienda usar el coito interrumpido, también conocido como retiro, como método complementario de uno anticonceptivo como las pastillas, inyecciones o la misma T, ya que el uso por sí solo tiene un índice de fallos de un 4 a un 19% durante el primer año de uso, lo que es bastante alto para ser usado como control de natalidad.
Amplio espectro de contagio
Es importante también señalar, que así como no es un buen método de anticoncepción, tampoco es un método de control de contagio de enfermedades venéreas. Esto ya que los agentes patógenos que causan patologías como la clamidiasis, gonorrea y sífilis, no se encuentran únicamente en el semen masculino, sino que también provienen de la descamación y el exudado uretral. Y es que la presión que sufre el pene durante el coito (sea este interrumpido o no), puede causar una emisión que contiene muchas bacterias. De allí que se recomiende el uso de preservativo para evitar este tipo de males.
Sin duda alguna, el coito interrumpido es un muy mal método para usar desde toda perspectiva, por lo que es necesario que al comenzar una vida sexual se haga uso de los métodos más modernos, siempre asesorados por un especialista, quien será quien escoja el mejor para cada tipo de persona. Más vale prevenir como corresponde, a curar.
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